La vida y estar vivo es extraordinario y inexplicable. Nos habita una fuerza vital que no es únicamente comprensible a través de explicaciones mecánicas de como late el corazón y como ingresa oxigeno en nuestros pulmones. La sabiduría del “aprender a vivir” de las grandes tradiciones espirituales esta íntimamente relacionada con despertar los sentidos y facultades que nos permiten “ver” y sentir lo inexplicable y lo misterioso. Sentir aquello que agrega sentido, propósito y una poderosa energía a nuestro diario vivir. Despertar y desarrollar estas “nuevas” facultades para “ver” los proceso y la vida mientras sucede, para habitarla plenamente, es terreno del asombro y belleza. Hoy el desarrollo de estas capacidades esta pasando a integrar el centro y eje de las propuestas educativas del siglo XXI.   

La era actual nos sorprende con una creciente concordancia entre espiritualidad y neurociencias. Lo que las antiguas tradiciones sostienen hace siglos hoy las neurociencias van convalidando a través del método científico, y desde allí hace su ingreso a la educación (Inteligencia Emocional, Inteligencia Espiritual, Atención Plena, Mindfulness, etc.). Lo interesante, bien entendido,  es que esto no esta sucediendo como una “moda” sino inicialmente por demanda y necesidad…pero quizás mas naturalmente como nuestro próximo salto evolutivo.

Link a la Biografía de Christian Plebst